Montesa, la firma española que lleva 75 años haciendo historia por todo el mundo

La firma española cumple 75 años y continúa siendo una de las marcas de motocicletas más longevas de todo el mundo

Claudia Rubio » 18 de marzo, 2020

75 años han pasado desde que el joven industrial barcelonés Pere Permanyer fundó Montesa en 1945. Durante todos estos años, la compañía ha visto nacer más de 150 modelos y ha marcado toda una época en la historia motociclista española y mundial, tanto a nivel industrial, como comercial y deportivo. Estos 75 años han estado repletos de éxitos e iconos, como las Brío, las Impala y sus derivados, las Cappra y las Cota, que en 2018 celebraron sus 50 años de producción ininterrumpida. Además, en estos 75 años, Montesa ha acumulado un total de 70 títulos mundiales, desde el primero de Ulf Karlson en 1980 hasta el último de Toni Bou en 2019. Con tal de rendir homenaje a esta legendaria firma española, a continuación haremos un repaso de sus 75 años de historia.

El nacimiento de Montesa

En 1944, Pere Permanyer, de 33 años, inició un desarrollo evolutivo de su industria de fabricación de gasógenos para la automoción, abriendo una nueva rama de sus actividades hacia el sector de las motocicletas. Cabe destacar que tras la Guerra Civil, la escasez de carburantes había paralizado el transporte en España, de modo que la aplicación del sistema gasógeno fue esencial en aquella época para la propulsión de automóviles, camiones y generadores de corriente eléctrica.

Al finalizar sus estudios de Peritaje Industrial y Mercantil en 1931, Pere Permanyer – que había conocido el rendimiento de los combustibles vegetales gracias al negocio de importación y distribución de carbón de su abuelo -, estudió el sistema de propulsión mediante gasógenos aplicados a los motores de combustión interna. Tras el estallido de la Guerra Civil Española, el joven industrial asumió la dirección de un taller de reparación y reconstrucción de vehículos pertenecientes al ejército de aire y fue en esa época cuándo sintió especial interés por el motor de dos tiempos de las furgonetas alemanas DKW. Por ello, una vez finalizó la Guerra Civil, Pere Permanyer fundó su propio taller de construcciones mecánicas en Barcelona, en el que fabricó y comercializó gasógenos y obtuvo un gran éxito.

El final de la Segunda Guerra Mundial hizo que el suministro de carburantes volviese a la normalidad, por lo que Permanyer tuvo que reorientar su industria hacia otra actividad distinta del gasógeno. La primera idea que tuvo fue la de crear un motor de dos tiempos para motocicletas, un vehículo ligero que en aquella época se demandaba mucho.

Los inicios de Montesa hasta 1945

En junio de 1944 arrancó la fabricación de motocicletas ligeras en los talleres de Permanyer en Barcelona. En aquella época sostener una fabricación en serie era muy complicado, por lo que Permanyer tuvo que extremar imaginación y esfuerzo hasta límites que hoy día serían incomprensibles. Mientras tanto, Francisco X. Bultó, cuñado de un amigo de Permanyer y experto motorista, se dedicó a diseñar distintos prototipos para la firma del joven barcelonés, que en 1945 ya era conocida como Montesa. En junio del mismo año la compañía presentó en la Feria de Muestras de Barcelona su primer modelo A-45 con motor de 98 cc y cambio de tres velocidades con accionamiento manual.

En noviembre de 1945, Montesa participó por primera vez en una carrera de velocidad en circuito, el “Primer Premio Motociclista de Montjuic”, donde las motocicletas de la compañía coparon los cuatro primeros puestos de la clase 100 cc.

La Montesa A-45
La Montesa A-45 | Foto: Montesa

El inicio de la producción en serie

El 19 de junio de 1945 se lanzó al mercado la primera unidad de la compañía, con el número de bastidor MB-0001, y fue adquirida por el propio Pere Permanyer. Durante aquel primer año, la producción de Montesa alcanzó un total de 21 unidades. Los expertos aseguran que probablemente Montesa fue la primera fábrica de motocicletas española con producción en serie y con una vocación verdaderamente industrial y exportadora.

El 5 de mayo de 1946, la empresa participó por primera vez en una competición internacional: en el Gran Premio Internacional de Barcelona, celebrado en el circuito de Montjuic, que finalizó con una increíble victoria en la carrera de la clase de 125 cc. Ese mismo año, Montesa también ganó los Campeonatos de España de 100 y 125 cc.

En 1947 arrancó la fabricación en serie de una nueva versión denominada B-46/49, con nuevos cilindros y culata. Sin embargo, no fue hasta el 3 de febrero de 1947, cuando se constituyó la sociedad industrial definitiva y se adoptó la denominación de Permanyer S. A. de Industrias Mecánicas.

Cabe destacar que aunque el ritmo de los pedidos de motocicletas Montesa continuaba creciendo, el objetivo de la compañía siguió siendo el de mantener e incrementar la calidad del producto.

Las primeras competiciones internacionales

En 1948, Montesa participó por primera vez en una prueba fuera de España, el “Tourist Trophy” de Assen, en Holanda, la prueba más importante del calendario continental. Para ello, se prepararon cuatro motocicletas de la clase 125 cc.

Otro acontecimiento importante de la historia de la marca tuvo lugar en 1950, cuando se alquiló un amplio edificio de tres plantas en Barcelona para ubicar la nueva fábrica Montesa. Un año después, la compañía introdujo un nuevo e innovador modelo: el D-51. Varias unidades de este modelo participaron en 1951 en el Rally de Andorra y Leopoldo Milá consiguió la victoria absoluta al mando de una de ellas.

Las primeras ferias internacionales

En 1953 se presentó la Montesa Brío 90, un modelo que destacó por llevar por primera vez el carburador en la parte trasera del cilindro. En marzo de ese mismo año, la compañía asistió por primera vez a un Salón fuera de España: el Salón del Motor de Ginebra. Al año siguiente, Montesa presentó la Brío 80, un modelo de concepto más utilitario, mientras que en 1954 su motocicleta tipo “Sprint” participó en dos Grandes Premios Internacionales de Velocidad en Brasil. De este modo, Montesa comenzó a cimentar su fama en todo el mundo.

Las nuevas versiones de las Brío 80 y Brío 90 llegaron en 1955 con cuentakilómetros y velocímetro en el faro, conmutador de luces en el manillar, un nuevo sillín biplaza y un inmovilizador de manillar, este último es una novedad en España.

El Salón del Motor de Ginebra en 1953
El Salón del Motor de Ginebra en 1953 | Foto: Montesa

Además, ese mismo año se celebró la primera Convención Nacional de Agentes Oficiales Montesa, donde se presentó la nueva versión de la Brío 80/56. El éxito de aquella primera convención hizo que el evento se repitiese periódicamente. A la Brío 80/56 le siguieron en 1956 la Brío 91 de carácter deportivo, y en 1957 la Brío 81.

En el año 1958, el gobierno español implantó el sumamente restrictivo Plan de Estabilización Nacional, por el que se tuvo que hacer una reestructuración empresarial que afectó también al departamento de competiciones, que tuvo que suspender sus actividades. Ante tal situación, Bultó decidió dejar la sociedad para montar su propia empresa de motocicletas, lo que supuso una gran decepción para Permanyer al ver que muchos de sus trabajadores se fueron con él. No obstante, Permanyer afrontó la situación y renovó el Consejo de Administración de Montesa situando a Leopoldo Milá al frente del departamento técnico.

En este contexto, mientras Milá desarrollaba la que sería la futura Impala, se lanzaron al mercado internacional algunas evoluciones de los modelos ya existentes, como la Brío 82, la Montesa 150 y la Brío 110. Además, en 1959 se produjo un acontecimiento muy importante para la compañía: el primer embarque de motocicletas exportadas a Japón.

Con la evolución positiva del mercado, en marzo de 1959 tuvo lugar el primer enfrentamiento entre Montesa y Bultaco (la nueva marca de Bultó) en el XV Gran Premio de Montjuic, en la clase de 125 cc. El piloto de Montesa obtuvo la victoria al imponerse por unos centímetros sobre la misma línea de meta. En aquella época, Montesa obtuvo numerosos triunfos deportivos de gran resonancia con motocicletas pilotadas por César Gracia, Enric y Jordi Sirera, Rafa Marsans, Juan Ramón López de la Torre y Pere Pi, éste último en la especialidad de motocross.

En 1963 se inauguró la nueva fábrica de la compañía en Esplugues del Llobregat. Mientras tanto, Leopoldo Milá que trabajaba sin descanso en el proyecto Impala, consideró que era necesario someter los prototipos a duras pruebas exhaustivas, por lo que el 15 de enero de 1962, tres prototipos del modelo Impala iniciaron una travesía al continente africano, desde Ciudad del Cabo hasta El Cairo. Los 20.000 kilómetros que se recorrieron en moto en 100 días confirmaron que el proyecto de Milá era un acierto total. De este modo, la nueva Impala obtuvo desde el primer momento un éxito total a nivel técnico, comercial y deportivo.

El proyecto Impala
El proyecto Impala | Foto: Montesa

El mercado del ciclomotor y el Trial

En 1965, Montesa decidió entrar en el mercado del ciclomotor, puesto que la moto de modelo utilitario podía sufrir en aquella época un declive. De este modo se inició la producción del Ciclo Montesa, dotado de un motor de 50 cc y cambio manual de 3 velocidades. Este motor fue evolucionando en años sucesivos para acabar siendo de diseño propio.

En 1968, Montesa hizo su debut oficial en el Trial Internacional de los Seis Días de Escocia, con las motocicletas Cota 247 pilotadas por Don Smith, Charlie Harris y Pere Pi. En la segunda participación de la compañía en los Seis Días de Escocia, Montesa consiguió la victoria en la clasificación por equipos con Don Smith, Gordon Farley y Lawrence Telling.

A finales de 1968, la producción se reorientó hacia la moto de montaña, que estaba en auge, y se abandonó la competición de velocidad. Asimismo, para diversificar la actividad industrial, se lanzó en 1968 un “Motocultor agrícola” y en 1969 un motor marino “Fuera Borda“.

En 1976 nació la idea de organizar el Trofeo Montesa de 125 cc para todos los pilotos que utilizasen una Cappra 125. El éxito de este evento fue tan grande que antes de las competiciones tuvieron que hacerse multitud de mangas clasificatorias y repescas para determinar qué pilotos podían acceder a la final.

Un anuncio de la firma española
Un anuncio de la firma española | Foto: Montesa

En 1978 se introdujo un nuevo modelo de turismo, la Crono en versiones de 75 cc y 125 cc. En 1981 salió al mercado la Crono 350 y en 1982 se produjo la Impala 2, una versión con ruedas de aleación y encendido electrónico, de la serie que se había interrumpido en 1972. Además, por aquel entonces, Montesa también decidió introducir en el mercado las bicicletas de trial, un nuevo deporte denominado por la maca como Trialsín.

Todo iba genial hasta que a finales de los años 80, España entró en una fuerte crisis económica que afectó al sector de la motocicleta y provocó el cierre de muchas fábricas como la de Bultaco. Sin embargo, Montesa consiguió evitar el cierre y alcanzó un acuerdo con Honda Motor en 1982. De este modo se constituyó la nueva sociedad Montesa Honda S. A. y el capital social quedo constituido con un 88% perteneciente a Honda Motor y un 12% a los socios españoles. Además, Honda se comprometió a comercializar unas versiones especiales bajo las siglas MH de los populares modelos Cota 125, 200 y 349.

Tras el fallecimiento de Pere Permanyer el 20 de marzo de 1987, a los 75 años de edad, la nueva sociedad puso en producción la Honda MTX 75/50 y la Honda Scoopy. Asimismo, se produjeron con éxito y con la marca Montesa los modelos Cota 304/125, Enduro 360H7 y Cota 307.

Montesa, hoy

En sus 75 años de historia, Montesa puede presumir de mantener año tras año sin interrupción, la producción de un modelo con el emblema de la marca. Se trata, sin lugar a dudas, de un hecho sin presentes en la industria del motor a nivel nacional, siendo una de las marcas de motocicletas más longevas de todo el mundo.

Actualmente Montesa fabrica los modelos Cota 4Ride, Cota 301RR, Cota 4RT260, Cota Race Réplica & Honda RTL en exclusiva para todo el mundo. Además, fabrica componentes para las tres divisiones del grupo Honda (automóviles, motocicletas y productos de fuerza).

Montesa es también continúa siendo una marca icónica a nivel deportivo, en gran parte gracias a la Cota, que es la que más títulos mundiales le ha aportado. Pero más allá de los éxitos comerciales y en competición, Montesa sigue siendo una marca que, 75 años después, sigue levantando pasiones.

También »  BMW i8 Roadster, el nuevo Safety Car de la Fórmula E