Así han evolucionado los riñones de BMW a lo largo de la historia

El diseño de los riñones de BMW ha ido evolucionando a lo largo de los años, influido por las tendencias de la época y por los avances de la aerodinámica y la refrigeración de los motores


Claudia Rubio » 8 de agosto, 2019

BMW cuenta con ciertos rasgos de diseño característicos que hacen que reconozcamos a primera vista cada uno de sus modelos sin necesidad de comprobar la insignia de la marca. Estos rasgos tan reconocibles son la curva Hofmeister que da forma a las ventanillas traseras, la mirada de “cuatro ojos” y la parrilla de doble riñón.

La gran mayoría de los modelos que BMW ha diseñado a lo largo de su historia tienen el denominador común de su inconfundible parrilla frontal, a excepción de los microcoches de los años 50, el BMW Isetta, el BMW 600 y el BMW 700. El diseño de los riñones de BMW ha ido evolucionando a lo largo de los años, influido por las tendencias de la época y por los avances de la aerodinámica y la refrigeración de los motores.

La evolución de las estrechas, esbeltas y sencillas parrillas frontales con rejilla metálica de los primeros BMW a las complejas, asimétricas, tridimensionales y personalizables parrillas actuales, muestra la evolución del lenguaje de diseño de la marca. El último avance en esta constante evolución es la parrilla de riñones iluminada del próximo BMW X6.

El inicio

Antes de incorporar la famosa parrilla de BMW, tan sólo se fabricaron tres modelos en la compañía: los Dixi 3/15 PS y Dixi 3/15 PS DA, fabricados bajo la licencia de Austin Seven; y el BMW 3/20 PS, el primer y único coche fabricado completamente por la marca sin su característica parrilla. Después de estos tres modelos, en 1933, nace el BMW 303, el primer vehículo equipado con la popular parrilla.

Los primeros BMW que emplearon este icónico elemento de diseño presentaban una parrilla muy distinta a la que conocemos actualmente, puesto que por entonces, el diseño de los riñones era alargado y estrecho, no ocupaba todo el frontal y contaba con marcos cromados y una rejilla metálica en el interior.

Con la llegada del BMW 315/1 de 1934 ya se veía una parrilla frontal más inclinada y aerodinámica, aunque la primera gran evolución no se produjo hasta que llegó, en 1936, el elegante BMW 328 roadster, diseñado por Peter Szymanowski. Este modelo muestra un diseño curvo, inspirado en el diseño aeronáutico y los avances de la aerodinámica. Asimismo, las aletas delanteras y los faros van ganando protagonismo en el frontal, que deja de ser exclusivo de la zona del radiador y la parrilla. En este modelo los marcos cromados están más enrasados con la carrocería y la rejilla interior presenta una trama más elaborada y cinco grandes barras verticales por riñón. Esta configuración fue llevada al extremo por el mítico BMW 328 Mille Miglia Touring Coupé al llevar unos riñones más delgados, cuatro barras en su interior y el fondo negro.

El BMW 315/1 de 1934
El BMW 315/1 de 1934 | Foto: BMW
El BMW 328 Roadster de 1936
El BMW 328 Roadster de 1936 | Foto: BMW
El mítico BMW 328 Mille Miglia Touring Coupé
El mítico BMW 328 Mille Miglia Touring Coupé | Foto: BMW

El BMW 335 de 1939 también es un modelo destacable, por las barras horizontales oblicuas de su parrilla y porque sus riñones estaban dispuestos en forma de cuña con tal de tener una mejor penetración aerodinámica.

El BMW 335 de 1939
El BMW 335 de 1939 | Foto: BMW

Tiempos modernos

1962 es un año clave, puesto que se inicia el lanzamiento de la “Nueva Clase” de BMW, una gama de berlinas y coupés de nuevo diseño. El primero de ellos, el BMW 1500, contaba con un diseño marcado por la moda de los años 60, con formas sencillas y trazos rectos. La ancha parrilla delantera ocupaba todo el frontal y alojaba los faros. No obstante, los riñones continuaban siendo estrechos, alargados y con cinco barras en su interior, por lo que ocupaban muy poco espacio en el centro del morro.

El BMW 2002 refinó el diseño del BMW 1500, y la nueva serie de coupés diseñada por Karmann a finales de los años 60 lució por primera vez la mirada de “cuatro ojos” que marcó el diseño de las siguientes décadas.

El BMW 2002
El BMW 2002 | Foto: BMW

En 1972, el prototipo BMW Turbo de Paul Braq inspiró el diseño del BMW M1 de 1978, aunque su influencia también llegó a los BMW Z1 de 1988 y BMW Serie 8 de 1989. Todos estos modelos integraron todavía más los riñones en el diseño del frontal y añadieron la rejilla negra.

El BMW M1
El BMW M1 de 1978 | Foto: BMW
El BMW Z1 de 1988
El BMW Z1 de 1988 | Foto: BMW

En cuanto a los modelos de gran producción de los años setenta, lucían un frontal más clásico, con un lenguaje de diseño común en las nuevas Serie 5 de 1972, Serie 3 de 1975 y Serie 7 de 1977. Los tres modelos tenían la ancha rejilla negra frontal con el doble riñón cromado más integrado en el centro. Por otro lado, la generación ochentera de BMW contó con una tendencia similar en las parrillas de riñones de las tres series, con un diseño más ancho y redondeado y un marco cromado más fino.

El BMW Serie 5
El BMW Serie 5 | Foto: BMW
El BMW Serie 7
El BMW Serie 7 | Foto: BMW

Un nuevo diseño

Fue en los años 90 cuando se produjo una nueva interpretación de este elemento que marcó el diseño de los riñones de BMW hasta la actualidad. Los riñones del BMW Serie 3 de 1990 presentaban un diseño trapezoidal, con la parte superior más anca que la inferior. Asimismo, eran más anchos, tenían los bordes redondeados y sobresalían del frontal.

El BMW Serie 3 de 1999
El BMW Serie 3 de 1999 | Foto: BMW

En 1996, el BMW Serie 5 inauguró otro recurso de estilo: la “kidney grille”, que se incorporaba en una prolongación del capó que descendía hasta tocar el paragolpes. Desde esos años, hasta ahora, se han producido tres claras tendencias:

En primer lugar, la parrilla de los modelos de BMW ha ido ganando tamaño y protagonismo en el frontal de los vehículos, tanto las nuevas series X que nacieron en 1999 con el X5, como las gamas de berlinas y coupés, o incluso los BMW i. Dos ejemplos extremos los vemos en el nuevo BMW X7 y en el BMW Serie 7, que cuentan con las parrillas más grandes de la historia de la marca.

El nuevo BMW X7 2019
El nuevo BMW X7 2019 | Foto: Yasmina Espí
El BMW Serie 7
El BMW Serie 7 | Foto: BMW

En segundo lugar, los diseños son cada vez más elaborados y con formas más complejas y asimétricas. El BMW 507 de 1956 ya presentaba un diseño así, puesto que contaba con una parrilla muy ancha, de enormes dimensiones y formas asimétricas. También se cuida cada vez más el acabado de los marcos y las barras, llegando al punto de poder personalizarse con distintas terminaciones.

El BMW 507 de 1956
El BMW 507 de 1956 | Foto: BMW

En tercer y último lugar, la última innovación en cuanto a diseño la ha presentado el BMW Z4, al incorporar un diseño con forma de malla y no de parrilla. Esta tendencia la han incorporado también los BMW M340i xDrive y BMW M135i xDrive.

El BMW Z4
El BMW Z4 | Foto: BMW

La próxima generación del BMW X6 va un paso más lejos e incorpora una parrilla que se ilumina al abrir o cerrar el coche, y que puede estar también iluminada mientras se conduce, toda una revolución que hace este modelo aún más exclusivo y brillante.

El nuevo BMW X6
El nuevo BMW X6 | Foto: BMW
También »  La Universidad Politécnica de Valencia en la Shell Eco-Marathon Europa 2019