Testigo de avería del motor: 8 causas por las que se enciende

Un coche moderno puede incluir cerca de un centenar de testigos, aunque uno de los más temidos por los conductores es el de avería del motor


Claudia Rubio » 7 de noviembre, 2019

Los testigos de avería del coche son unos pictogramas de colores situados en el panel de detrás del volante que informan sobre cualquier problema o avería que sufre el vehículo. Un coche moderno puede incluir cerca de un centenar de testigos, aunque uno de los que más asusta a los conductores es el de avería del motor, puesto que la mayoría de las veces no trae buenas noticias.

Cuando se ilumine el testigo de avería del motor debemos mantener la calma y hacer una lectura rápida de la gravedad del problema para poder ponerle remedio de forma rápida y efectiva. Es decir, si al encenderse el testigo el vehículo continúa comportándose normal, lo más probable es que el problema que señala la luz no sea muy grave. Por otro lado, si al encenderse el testigo notamos una pérdida de potencia, ruidos extraños o aparece humo, es fundamental detener el vehículo y llamar a los servicios de asistencia o a un mecánico.

La luz del testigo de avería del motor se puede encender por muchos motivos. A continuación, os contamos algunos de los más comunes:

Fallo del catalizador

El catalizador es una pieza que forma parte del sistema de escape del vehículo y su función principal es la de reducir la contaminación producida al expulsar los gases de escape al exterior. El catalizador puede fallar por una avería en el encendido o por tener las bujías o bobinas de encendido en mal estado. Cambiar el catalizador es una de las averías más caras, ya que cuesta aproximadamente mil euros.

Fallo en el sensor de oxígeno

El sensor de oxígeno recoge datos de la cantidad de oxígeno que se encuentra en el flujo del sistema de escape del vehículo, con tal de analizar la eficiencia del catalizador y determinar si está funcionando correctamente. En caso de no realizar un correcto mantenimiento del vehículo nos puede fallar dicho sensor, aunque también se puede estropear si tenemos fugas del refrigerante. Cambiar el sensor de oxígeno no es muy caro, ya que uno nuevo nos puede costar aproximadamente 200 euros.

Avería de la tapa de combustible

El testigo de avería del motor también se puede activar si detecta un fallo en la tapa de combustible, puesto que este problema deriva en un mayor consumo de combustible y además, en un aumento de las emisiones contaminantes. Cambiar la tapa de combustible es muy barato, nos puede costar menos de 20 euros.

Avería en la bobina de encendido

La bobina de encendido se encarga de proporcionar la corriente a las bujías para que éstas puedan hacer saltar la chispa que actúa de mecanismo de combustión en el motor del coche. Como se trata de una pieza que está en constante uso, es muy importante realizar un buen mantenimiento de la misma. Debemos tener en cuenta que si la bobina de encendido falla, puede provocar una avería más grave en el catalizador, por lo que el testigo de avería del motor se activa. Cambiar dicha bobina nos puede costar aproximadamente 220 euros.

Avería en las bujías

Las bujías son los conductores que reciben el voltaje de la bobina de encendido para introducirlo en el cilindro del motor. La tarea principal de las bujías es la de crear una chispa capaz de encender la mezcla de combustible y aire que hay en su interior. Debemos tener en cuenta que, generalmente, las bujías se cambian cada 100.000 kilómetros. Si no se cambian, se puede producir una avería que hará que se active el testigo del motor. El precio de unas bujías nuevas ronda los 350 euros. Por otro lado, hay casos en los que el problema principal está en los cables de las bujías, que al no funcionar correctamente provocan fallos en el encendido del motor. Cambiar los cables de las bujías puede costar entre 10 y 20 euros.

Fallo del termostato

El termostato es un elemento imprescindible del sistema de refrigeración del motor, ya que se encarga de regular la temperatura del mismo evitando que se produzca un sobrecalentamiento. Si el termostato falla, el vehículo no detectará la temperatura a la que se encuentra el motor, por lo que dejará de regularla con el refrigerante. Reemplazar el termostato por uno nuevo puede costar unos 200 euros.

Avería en la válvula EGR

La válvula EGR es una pieza que se encarga de recircular parte de los gases que salen por el escape hacia la admisión, es decir, reintroduce el humo de la combustión del motor en los cilindros con el objetivo de reducir las emisiones de NOx. Cuando hay una acumulación de carbonilla en la válvula, ésta se puede quedar atascada, lo que hará que se active el testigo de avería del coche. Esta avería es muy común, especialmente en los motores diésel y si nos toca cambiarla, su precio está entre los 100 y los 400 euros, en función del tipo de coche.

No obstante, para mantener la válvula EGR en buen estado, también podemos acudir a un taller especializado y realizar, por aproximadamente 100 euros, una limpieza y descarbonización del motor.

Fallo en el caudalímetro

El caudalímetro es un sensor que se encarga de medir la cantidad de aire aspirado por el motor para controlar la necesidad de combustible y el nivel de gases emitidos. Si este sensor se estropea podría dispararse el consumo del vehículo, por lo que es muy importante cambiarla cuanto antes. Su precio ronda los 350 euros.

También »  Nuevo Subaru Impreza Eco Hybrid 2020