¿Sabes por qué los Fórmula 1 no llevan parabrisas?

Según Carglass, la seguridad de los pilotos de Fórmula 1 aumentaría notablemente si sus monoplazas equipasen un parabrisas que les protegiera la cabeza y además, mejorase su visión

Claudia Rubio » 14 de agosto, 2019

Desde sus inicios y hasta ahora, en la Fórmula 1 siempre han competido coches monoplaza y abiertos, quedando los vehículos con techo y parabrisas para otras categorías. Aunque parezca algo irónico, los coches más rápidos del mundo no equipan un parabrisas para proteger al conductor, algo que no concebimos para nuestros coches de calle. Bajo esta configuración, la protección de la cabeza del piloto se confía a un casco y a otros elementos del chasis y la carrocería, aunque según Carglass, la seguridad de éstos aumentaría notablemente si sus monoplazas equipasen un parabrisas que les protegiera la cabeza y además, mejorase su visión.

Fórmula 1 2019
Fórmula 1 2019 | Foto: FIA

Es cierto que algunas de las funciones de seguridad que realiza el parabrisas en los vehículos de calle no son necesarias en los monoplazas de competición, como por ejemplo: no tiene que servir de apoyo para el despliegue del airbag del acompañante, no tiene que aportar resistencia estructural para que el techo no se hunda en caso de vuelco, y tampoco tiene que incorporar los sensores de los sistemas de seguridad ADAS.

No obstante, también es cierto que además de proteger a los pilotos ante los distintos objetos que se pueden encontrar en la pista, un parabrisas bien diseñado también mejoraría notablemente su visibilidad. Actualmente, ante condiciones meteorológicas adversas, las gotas de lluvia y la suciedad se acumulan en la pantalla del casco, por lo que el piloto debe ir retirando las finas láminas de plástico que lleva acopladas en la visera para no distorsionar su visión cuando se ensucian.

Fórmula 1, Gran Premio de Alemania 2019
Fórmula 1, Gran Premio de Alemania 2019 | Foto: FIA

La llegada de un parabrisas a la Fórmula 1 y a otras categorías de monoplazas parece que está cada vez más cerca, algo que sería una muy buena noticia para todos, ya que el automovilismo desde siempre ha servido de campo de pruebas para desarrollar mejoras para los coches de calle. La implantación de un parabrisas en los monoplazas de la F1 supondría un gran avance en términos de seguridad, puesto que se evitarían accidentes tan fatales como los de Felipe Massa en el Gran Premio de Hungría de 2009, en el que fue golpeado por un muelle que salió despedido de otro vehículo; Jules Bianchi, que perdió la vida tras un accidente en el GP de Japón de 2014 tras impactar contra una grúa; Dan Wheldon, que falleció tras sufrir lesiones irreversibles en la cabeza tras un accidente en las Vegas en 2011; o Justin Wilson, que perdió la vida por lesiones en la cabeza tras sufrir el fuerte impacto de otro coche en el óvalo de Pocono en 2015.

Un primer intento que dio lugar al “Halo”

Los monoplazas de Fórmula 1 equipan un dispositivo denominado “Halo” que protege la zona de la cabeza del piloto, aunque no completamente. Este elemento no es de gran ayuda ante piezas pequeñas que pueden colarse por sus huecos, ni tampoco cuando la amenaza viene por arriba o en diagonal.

Antes de incorporar el Halo en los coches más rápidos del mundo, los monoplazas de la categoría reina probaron en 2017 una especie de parabrisas denominado “aeroscreen”, que se descartó por no estar en una fase de desarrollo tan avanzada como la del “Halo”. Sebastian Vettel, fue el piloto encargado de probar este primer intento de parabrisas y aseguró que se llegó a marear mientras pilotaba su Ferrari porque el “aeroscreen” distorsionaba la visión. El “aeroscreen” está fabricado en policarbonato, un material más resistente que el cristal en caso de impacto, pero menos traslúcido y rígido.

Este primer intento de parabrisas fracasó, no obstante, los monoplazas de Fórmula 1 llevan desde hace muchos años una especie de pantalla situada justo delante del piloto cuya función es que el aire y la suciedad no golpeen directamente contra la pantalla del casco.

Aeroscreen, el parabrisas que introducirá la Indycar

Red Bull Advanced Technologies ha desarrollado un parabrisas especial para impedir que las piezas de otros coches u otros objetos puedan entrar en el área del cockpit. Se trata de una pantalla balística laminada de policarbonato que rodea el habitáculo con un marco de titanio y cuya capacidad de resistencia será de 150 kiloNewtons de fuerza, lo suficiente para soportar el impacto de una rueda a alta velocidad.

El Aeroscreen de Red Bull Advanced Technologies para la Indycar
El Aeroscreen de Red Bull Advanced Technologies para la Indycar | Foto: Carglass

Además, la pantalla contará con un revestimiento anti reflectante que será clave para que los pilotos puedan competir de una forma totalmente segura sin ser deslumbrados, un sistema antivaho que garantizará la visibilidad, y unas láminas “tear-off” que el piloto podrá ir despegando a lo largo de la carrera para retirar la suciedad.

El Aeroscreen de Red Bull Advanced Technologies para la Indycar
El Aeroscreen de Red Bull Advanced Technologies para la Indycar | Foto: Carglass

El nuevo aeroscreen es la segunda evolución del dispositivo. La primera evolución fue probada por reconocidos y experimentados pilotos de la Indycar, como Scott Dixon, pentacampeón de esta especialidad. Dixon aseguró no haber tenido ningún contratiempo sobre la pista, aunque apuntó que debía haber una mejora para evitar la pequeña distorsión que se producía tras la pantalla. Asimismo, le preocupó la ventilación dentro del cockpit, puesto que el dispositivo protector evita el paso del aire al que están acostumbrados los pilotos. No obstante, este problema se solucionará con un sistema de refrigeración.

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