Qué es la conducción punta-tacón y cómo se hace

Esta maniobra de conducción deportiva sólo puede emplearse en vehículos con transmisión manual y consiste básicamente en pisar los tres pedales a la vez

Claudia Rubio » 3 de agosto, 2020

Seguro que alguna vez has oído hablar de la conducción punta-tacón, una maniobra deportiva que consiste básicamente en pisar los tres pedales a la vez, es decir, en reducir las marchas mientras se pisa el freno y se da un golpe al acelerador para que las ruedas no se bloqueen al levantar el embrague. No obstante, como hay que pisar los tres pedales a la vez y solo tenemos dos pies y uno de ellos está sobre el embrague, esta técnica únicamente se puede realizar pisando el freno con la punta del pie y el acelerador con el tacón, tal como indica su nombre.

¿Cuándo se utiliza la técnica punta-tacón?

Esta técnica deportiva la emplean normalmente los pilotos profesionales cuando se aproximan a una curva a máxima aceleración y tienen que reducir la velocidad. Al cambiar de marcha surgen muchas diferencias entre las revoluciones del eje primario y del eje secundario de la caja de cambios. Una diferencia que es mucho más notable a grandes velocidades, por lo que esta maniobra de conducción se utiliza principalmente en el ámbito deportivo, donde las velocidades son excesivamente altas.

La técnica punta-tacón sólo puede emplearse en vehículos con transmisión manual

Sin embargo, su uso no es exclusivo de los pilotos profesionales, ya que también puede ser útil en la conducción normal, en casos en los que debas de reducir de forma drástica la velocidad antes de entrar en una curva. Por ejemplo, si circulas a 90 km/h por una carretera y te encuentras con una curva limitada a 40 km/h; si no te da tiempo a bajar poco a poco la marcha, puedes poner en práctica el punta-tacón, de modo que podrás pasar de quinta a tercera sin que el coche dé un tirón por el cambio tan brusco.

¿Cómo se hace la técnica punta-tacón?

Para llevarla a cabo la técnica punta-tacón se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Levantar el pie derecho del acelerador y pisar el freno.
  2. Embragar con el pie izquierdo mientras se mantiene presionado el freno.
  3. Al entrar en la curva, rotar la punta del pie derecho a las once, llevando el tacón al acelerador.
  4. Bajar de marcha y, cuando la palanca pase por el punto muerto, pegar una acelerada con el tacón.
  5. Soltar el pedal del freno y salir de la curva.

Ventajas de la técnica punta-tacón

  • Evita que las ruedas puedan bloquearse como consecuencia de la excesiva retención del motor, algo que en los vehículos con tracción trasera puede ser muy peligroso.
  • Permite ahorrar tiempo, ya que en caso de urgencia no tienes que ir reduciendo las marchas de una en una.
  • Evita los molestos tirones.
  • Con lluvia, ayuda a no perder el agarre ni el control del coche.
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