Mitos y verdades sobre los coches GNC y GLP

Al ser un tipo de movilidad poco explotado, existe un gran desconocimiento en la sociedad sobre este tipo de vehículos

Marina Baranova » 2 de mayo, 2020

Los vehículos que funcionan con Gas Natural Comprimido (GNC) o Gas Licuado del Petróleo (GLP) recorren cada vez con más frecuencia las carreteras españolas. Estos vehículos equipan un motor bifuel que presenta las mismas características en cuanto a seguridad y potencia que los coches propulsados por un motor gasolina o diésel.

Sin embargo, al ser un tipo de movilidad poco explotado, todavía existe un gran desconocimiento en la sociedad sobre sus características. Según ALD Automotive, empresa dedicada al renting y a la gestión integral de flotas de vehículos, existen muchos mitos y realidades instaurados en la sociedad sobre los automóviles que emplean gas para su funcionamiento.

En primer lugar, existe una idea generalizada en la sociedad de que los vehículos propulsados por GNC o GLP permiten un mayor ahorro en combustible, algo que es totalmente verdadero. Distintos estudios revelan que un coche GNC o GLP permite ahorrar hasta un 35% de combustible si se compara con un coche de diésel y hasta un 65% si se compara con uno de gasolina.

También se piensa que los vehículos que emplean gas pueden repostar en cualquier gasolinera, no obstante, esto es falso. Actualmente existen aproximadamente 600 estaciones de servicio en España que ofrecen gas, a pesar de que la cifra va aumentando poco a poco. Cabe destacar que las petroleras están invirtiendo y trabajando para ampliar rápidamente la cobertura.

Opel ADAM GLP
Opel ADAM GLP | Foto: Opel

“El depósito de gas no es seguro” es una afirmación que escuchamos con mucha frecuencia, sin embargo es totalmente falsa. Los depósitos de estos coches están diseñados, fabricados y homologados con los más altos estándares de la industria, y además, disponen de una válvula que, en caso de que se produjese un fallo del sistema, evacuaría el gas garantizando la máxima seguridad.

Por otro lado, es verdadero que los vehículos GNC y GLP contaminan menos. Los vehículos propulsados por gas reducen considerablemente las emisiones de CO2 a la atmósfera. Por este motivo, cuentan con la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), que les permite circular por las ciudades aunque se produzca un episodio de restricción del tráfico por contaminación.

Mucha gente no se compra un coche GNC o GLP por miedo a que el coche deje de funcionar si se le acaba el gas. Sin embargo, esto no ocurre, es falso, puesto que al tratarse de un depósito bifuel, el conductor puede continuar su trayecto sin necesidad de parar, ya que el coche cambia de combustible automáticamente.

Por último, es cierto que los vehículos con este tipo de combustible tienen un coste inferior, ya que todos los coches que disponen de la etiqueta ECO cuenta con descuentos en la compra.

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