Este radar no te multa… te informa

Los radares pedagógicos o didácticos informan y persuaden a los conductores para que disminuyan su velocidad de circulación


Claudia Rubio » 18 de febrero, 2020

En las carreteras españolas existen un sinfín de radares (fijos, móviles, de tramo, en cascada, anti-frenazo, helicópteros Pegasus…) cuya finalidad es capturar imágenes de los vehículos que rebasan los límites de velocidad para, posteriormente, sancionar a sus conductores. No obstante, hoy en día las vías españolas también cuentan con radares pedagógicos o didácticos, cuyo único objetivo es informar, educar y concienciar a los conductores para que levanten el pie del acelerador.

Como el exceso de velocidad sigue siendo una de las principales causas de siniestralidad en nuestro país, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha optado por emplear también otras medidas complementarias a los radares, como el límite genérico de 30 km/h en ciudad y en vías de un carril por sentido, o el límite de velocidad de 90 km/h en carreteras convencionales.

Cómo son los radares pedagógicos

El funcionamiento de los radares pedagógicos es similar al de los radares convencionales, aunque éstos no multan, sino que informan y persuaden a los conductores para que disminuyan su velocidad de circulación. Por lo que su uso es fundamentalmente preventivo.

Estos radares están formados por un sistema láser que analiza la velocidad a la que circula un coche que se aproxima y por un panel luminoso que revela el dato al conductor. Según la DGT, este sistema es muy práctico porque está demostrado que si un conductor ve la velocidad a la que circula, acto seguido levanta el pie del acelerador. Por ello, los radares pedagógicos muestran a través de su panel luminoso la velocidad a la que circula un vehículo y envían distintos mensajes como, por ejemplo, “reducir velocidad”, “atención zona escolar” o “gracias” (si el vehículo marcha a una velocidad adecuada).

Un radar pedagógico ubicado en Valencia
Un radar pedagógico ubicado en Valencia | Foto: Luis Carioca

Cabe destacar que estos radares se sitúan principalmente en las zonas urbanas, puesto que allí es donde se suele rebasar asiduamente el límite de velocidad establecido. También es muy frecuente encontrar este tipo de radar en zonas donde hay colegios, áreas frecuentadas por niños, hospitales, urbanizaciones, polígonos industriales, en las entrada de las poblaciones, etc.

Ventajas de los radares pedagógicos

  • Conciencian a los conductores sin la necesidad de emplear medidas agresivas para los vehículos como los desniveles, las bandas sonoras, los pasos elevados, etc.
  • Aumentan la seguridad vial y reducen el número de accidentes de tráfico al hacer que los conductores disminuyan la velocidad de su vehículo.
  • Equipan un software mediante el que pueden registrar y analizar distintos datos de tráfico y proporcionan gráficas automatizadas para la toma de decisiones por parte de las autoridades en materia de seguridad vial.
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