Esta es la prueba que supone la mayoría de suspensos en la ITV

El mayor control se centra, sobre todo, en el nivel de las emisiones contaminantes

J. Friol » 18 de julio, 2019

Hace algo más de un año que entró en vigor la reforma en la ITV, el examen que todos los vehículos deben pasar periódicamente. El nuevo test ha traído consigo numerosos suspensos debido a las exigencias impuestas.

Sabemos que pasar la ITV supone gastar tiempo y dinero, por lo que resulta muy pesado, pero es necesario para tener tranquilidad y seguridad a la hora de circular con el coche.

La mayoría de defectos que encuentran los técnicos en los vehículos son leves, si bien pueden aparecer también otros graves que supongan la inmovilización del vehículo.

Una de las pruebas de la ITV que está acarreando más suspensos es la de emisiones, que se realiza a través de un sistema OBD. Este sistema de lectura les habilita para obtener un monitoreo y control completo del motor y otros dispositivos del vehículo. Así, pueden analizar de forma integral y fiable el nivel de emisiones de los vehículos. Según los datos facilitados por la AECA-ITV esta prueba detectó en 2018 unos 180.000 vehículos más con emisiones no acordes a la normativa vigente, lo que supone un total de 1,4 millones de vehículos con defectos graves y leves por emisiones el año pasado.

El equipo de diagnóstico con el que cuentan todas las estaciones también corroboran que no se han manipulado los códigos y que los niveles de emisiones no están amañados. Además, el sistema se rige por resultados exactos de los aparatos y no lo deja a expensas de la parcialidad del operador.

La última reforma de la ITV vino también con dos novedades más: la posibilidad de escoger otra estación distinta para una segunda inspección -opción que está siendo muy utilizada- y la posibilidad de coger la cita con un mes de antelación -algo que no ha realizado más que un 5% de conductores-.

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