Dónde mirar al conducir: 11 consejos para aumentar la seguridad al volante

El 90% de la información que recibimos mientras conducimos nos llega a través de la vista, por lo que una buena visibilidad es clave para viajar por carretera con la máxima seguridad

Claudia Rubio » 31 de julio, 2019

El 90% de la información que recibimos al conducir nos llega a través de la vista, por lo que una buena visibilidad es fundamental para aumentar la seguridad en la carretera. Los continuos cambios de las condiciones del tráfico nos exigen que ajustemos constantemente nuestro foco de visión para poder comprender lo que nos rodea y tomar las mejores decisiones al volante. Por ello y con motivo de las numerosas salidas en coche que se van a producir durante estas fechas, Carglass nos da once consejos básicos que pueden ayudar a evitar accidentes y reducir sus consecuencias.

Levantar la barbilla y mirar a lo lejos

Mirar al frente y a lo lejos (no a lo que sucede justo por delante del capó) ayuda a mantener la trayectoria sin necesidad de hacer constantes correcciones en el volante. Asimismo, nos permite anticiparnos a todo lo que pueda suceder por delante de nosotros y tener un valioso tiempo de reacción para evitar un accidente. Por ejemplo, si sólo miramos lo que sucede a pocos metros delante de nuestro vehículo, no nos daremos cuenta a tiempo del típico frenazo que provoca una retención, ya que cuando lo veamos ya lo tendremos encima y no contaremos con el tiempo suficiente para frenar y evitar la colisión.

Sin embargo, los conductores noveles e inexpertos hacen justo lo contrario. Ellos miran constantemente a la derecha y hacia las zonas más próximas a la parte frontal de su vehículo para mantener el coche dentro de la carretera. La habilidad de mirar bien al frente hay que entrenarla, puesto que además requiere de otras estrategias de exploración visual complementarias, como los barridos.

Mirar al frente y a lo lejos ayuda a mantener la trayectoria sin hacer constantes correcciones en el volante
Mirar al frente y a lo lejos ayuda a mantener la trayectoria sin hacer constantes correcciones en el volante | Foto: Carglass

Los barridos visuales

Si únicamente mirásemos a lo lejos, no obtendríamos información de lo que sucede a izquierda y derecha del vehículo ni de lo que pasa entre el capó de nuestro coche y el punto hacia el que apuntamos la mirada. Por ello, es fundamental realizar barridos de mirada transversales (de lado a lado) y longitudinales (desde cerca hacia más lejos).

Debemos tener en cuenta que en ciudad circulamos a menos velocidad, por lo que los barridos longitudinales se acortan y reducen, ya que no es necesario mirar tan lejos. Además, al circular dentro de un entorno en el que tendremos muchas entradas a la vía desde los lados, principalmente de peatones y vehículos, tendremos que hacer más barridos transversales a ambos lados.

Por otro lado, en autopistas y autovías debemos mirar a lo lejos y realizar continuos barridos longitudinales hacia el capó de nuestro coche. Los barridos transversales serán menos frecuentes.

Es importante realizar barridos transversales y longitudinales
Es importante realizar barridos de mirada transversales y longitudinales | Foto: Carglass

Visión periférica

La visión periférica es la capacidad de captar y reconocer lo que sucede alrededor del objeto o punto concreto sobre el que hemos fijado la visión, es decir, lo que somos capaces de ver “por el rabillo del ojo”. Nuestro campo de visión normal es de unos 120º y la visión periférica nos permite tener un campo de hasta 180º.

Esta visión nos permite percibir que algo sucede fuera de nuestra visión directa. A partir de ese momento, se suele tardar 0,5 segundos en girar la cabeza y enfocar la situación para poder evaluarla y tomar una decisión. Cabe destacar que los montantes A, B y C pueden entorpecer nuestra visión periférica y que a mayor velocidad, menos visión periférica tendremos.

El efecto túnel

A mayor velocidad, nuestro cerebro recibe más información por segundo y para poder procesarla, nuestra mente limita esa información, descartando la menos importante por estar más lejos del foco de atención y más a los extremos de nuestro campo visual.

Si en parado nuestro campo de visión es de 120º, en movimiento nuestro campo de visión cinético va reduciéndose. Por ejemplo, a 65 km/h se reduce hasta los 70º, a 100 km/h baja hasta los 42º y a partir de los 130 km/h comienza a aparecer el efecto túnel, ya que nuestro campo de visión se reduce a 30º dándonos la sensación de que a nuestros lados solo hay paredes negras.

El efecto túnel comienza a aparecer a partir de los 130 kilómetros por hora
El efecto túnel comienza a aparecer a partir de los 130 kilómetros por hora.

Fijación del objetivo

Una de las primeras cosas que nos enseñan en los cursos de conducción es el fenómeno de la “fijación del objetivo”. Se trata de la tendencia que tenemos de dirigir instintivamente nuestro vehículo hacia el lugar al que dirigimos la mirada en momentos de tensión. Debemos tener en cuenta que en una situación de peligro, ese lugar suele ser el más peligroso, por lo que al volante hay que tener la mente fría para dirigir la vista y el vehículo hacia los puntos de escape de una situación de peligro.

Evaluar todo lo que nos rodea

Conducir de forma segura implica ir mirando y evaluando constantemente todo lo que nos rodea para detectar posibles amenazas y estar prevenidos frente a ellas. También es importante evaluar el entorno (el asfalto, los cruces, las salidas de caminos, las zonas con mucha afluencia de personas, etc.) sin distraernos con cosas que desvíen nuestra atención de lo importante.

Saber lo que han visto los demás

Hay momentos en los que no sabemos si otro conductor nos ha visto y va a tener en cuenta nuestra presencia antes de realizar una maniobra que podría acabar en una colisión. Para asegurarnos de que nos han visto, podemos mirar a sus espejos retrovisores buscando el contacto visual. Así, ese rápido cruce de miradas nos confirmará que nos ha visto, y a él le informará de que sabemos que nos ha visto.

Ver a través de otros coches

Debemos saber mirar a través de los cristales de los vehículos que nos preceden, puesto que nos permite anticipar acontecimientos como, por ejemplo, ver las luces de frenado del coche que va dos por delante de nosotros.

Los ángulos muertos

Hay distintos objetos y situaciones que aunque queramos verlas se escapan a nuestro ángulo de visión por distintos motivos. El más común es el denominado “ángulo muerto” de los retrovisores, que es la zona que no podemos ver por el propio diseño del coche. Las motocicletas suelen introducirse en dichos ángulos muertos, sobre todo cuando circulan entre hileras de vehículos. Por ello, la mayoría de vehículos modernos ofrecen un sistema que nos alerta de la presencia de objetos en ese ángulo muerto, a través de alertas visuales y sonoras.

Los deslumbramientos

Un deslumbramiento puede cegarnos momentáneamente, por lo que ya sea provocado por el sol o por las luces de otro coche, los deslumbramientos suponen un peligro para la seguridad vial. Lo primero que debemos hacer en esas situaciones es no mirar directamente a la fuente de luz, y dirigir la vista hacia una referencia que nos permita seguir circulando sin salirnos del carril. Es recomendable bajar la vista hacia la derecha y buscar la línea de la carretera o el borde del arcén.

Ante un deslumbramiento es aconsejable bajar la vista hacia la derecha y buscar la línea de la carretera o el borde del arcén
Ante un deslumbramiento es aconsejable bajar la vista hacia la derecha y buscar la línea de la carretera o el borde del arcén.

El mantenimiento de los cristales del coche

Una buena visibilidad será posible siempre que llevemos el parabrisas en perfecto estado. Es importante que el cristal esté limpio y no tenga impactos, ya que la suciedad y los desperfectos provocan peligrosos reflejos. Carglass recomienda revisar de forma periódica las lunas del coche, no solo por la visibilidad, sino también porque el parabrisas aporta resistencia estructural al vehículo y es el apoyo sobre el que se despliega el airbag del copiloto en caso de impacto.

Es importante que el parabrisas esté limpio y no tenga impactos
Es importante que el parabrisas esté limpio y no tenga impactos.
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