Probamos el Citroën C3 Aircross con cambio automático

El Citroën C3 Aircross recibe el cambio automático EAT6 de convertidor de par y seis relaciones para su motor tricilíndrico gasolina de 130 cv

Edgar Vivó | Madrid » 2 de diciembre, 2019

Citroën va un paso más allá con un modelo que ya es de por sí un referente en el segmento B-SUV por su combinación de estilo, confort, polivalencia y funcionalidad. Se trata del C3 Aircross, que ahora adopta un cambio automático asociado a su motor gasolina de 130 caballos de potencia. Una combinación inédita en este modelo y que refuerza más si cabe la facilidad y calidad de conducción de este pequeño todocamino fabricado en Zaragoza para todo el mundo.

Esta propuesta mecánica se compone de un motor gasolina de tres cilindros y 1.199 cc que desarrolla 130 cv y 230 Nm de par motor a 5.500 rpm, y de un cambio de marchas automático de convertidor de par con seis relaciones. Al trabajar en conjunto, no sólo se obtienen buenas prestaciones, sino también un mejor eficiencia como demuestran los 5,0 litros de consumo a los 100 kilómetros recorridos que anuncia la marca en un uso combinado.

En la práctica y según lo que pudimos experimentar en la ruta fijada en la presentación del modelo, que transcurría por ciudad, vías rápidas e incluso puertos de montaña, es que realmente esta combinación mecánica supone un plus para el C3 Aircross, ya que el trabajo del cambio automático EAT6 en este modelo es excepcional , como ya habíamos comprobado en otros vehículos de la alianza francesa.

En ciudad es quizá donde más ventajas se le pueden sacar este cambio, tanto por el espíritu urbanita del C3 Aircross como por su suave comportamiento a baja velocidad. Las salidas desde parado son suaves y sin tirones ni exceso de aceleración en vacío, lo que contribuye a gozar de un buen confort en semáforos o atascos. Además, las transiciones entre marchas son casi imperceptibles, por lo que el conductor tan sólo se encarga de acelerar y frenar dejando que todo el trabajo lo haga la avanzada mecánica del coche.

Lo que no entendemos, y menos viendo el buen resultado del cambio automático en entornos urbanos, es cómo Citroën no ha montado también esta caja asociada al motor gasolina de 110 cv, que es sin duda la más aconsejable para quienes vayan a emplear el coche principalmente para moverse por la ciudad.

El carreteras secundarias y vía rápidas ya no sólo nos dejó buen sabor de boca el cambio, con su suave y rápido comportamiento, sino que nos agradó y mucho el comportamiento del motor tricilíndrico. Este tipo de propulsores ya no son lo que eran y se comportan prácticamente igual que un cuatro cilindros, siendo muy complicado incluso para los expertos distinguirlos por su sonido o prestaciones.

Y por lo que respecta a los puertos de montaña, echamos quizá en falta las levas en el volante para exprimir al máximo las posibilidades del motor, pero Citroën no ofrece esta posibilidad ni como equipamiento adicional. Si tiene al menos un modo secuencial en la propia palanca de cambios.

PERSONALIZACIÓN DEL C3 AIRCROSS

Aunque la gran novedad en esta presentación del C3 Aircross era la incorporación del cambio automático, los responsables de la marca también destacaron otros aspectos del SUV, como su capacidad de personalización. Esta es sin duda una de las principales virtudes del modelo francés, ya que permite hasta 85 combinaciones de colores exteriores y distintos ambientes para el interior, además de la posibilidad de customizarlo todavía más con packs estéticos específicos.

De partida se ofrecen cuatro acabados: Live, Feel, Origins y Shine. Este último ofrece un nivel muy elevado de sistemas de seguridad, infoentretenimiento y conectividad, destacando en su dotación de serie funciones de ayuda a la conducción tan avanzadas como el navegador 3D Citroën Connect NAV o el Active Safety Brakel, entre otros.

UN COCHE PARA TODO

Por lo que respecta al C3 Aircross, independientemente de con qué motor o acabado se escoja, cabe recordar que es un coche que según Citroën se define con tres atributos: diseño, confort y tecnología útil. El primero es innegable ya que por su estética como por su capacidad de personalización, es uno de los B-SUV más atractivos del mercado. También es más que destacable su confort, puesto que además de un interior sorprendentemente amplio para sus ajustadas dimensiones, ofrece las avanzadas suspensiones de la marca francesa, capaces de adaptarse a cualquier contexto para brindar una inigualable combinación de amortiguación y estabilidad. Y finalmente también destaca la tecnología útil, con ejemplos como los sistemas de antideslizamiento inteligente Grip Control o el Hill Assist Descent, con el que se cambia radicalmente la personalidad del vehículo para transitar por carretera, montaña, nieve, arena o descender por pronunciadas laderas de forma segura y sencilla.

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