Probamos a fondo el nuevo BMW Serie 3 2019

Sometemos al nuevo BMW Serie 3 2019 a una intensa prueba dinámica para comprobar si como promete la marca alemana, este modelo revalida el título de berlina media más deportiva del mercado

Edgar Vivó » 18 de abril, 2019

Recientemente asistimos a la presentación del nuevo BMW Serie 3 2019, en la que descubrimos todas las novedades de la séptima generación de la berlina alemana. Poco después de esta breve toma de contacto tuvimos acceso a una de las primeras unidades de prueba matriculadas en España, con la que pudimos analizar mucho más en profundidad sus prestaciones y comportamiento en carretera.

Nuevo BMW Serie 3 2019

BMW Serie3 320d Xdrive

La versión que tuvimos entre manos fue la 320d Xdrive (desde 46.300 euros), es decir la variante con motorización diésel de 190 cv, dotada de tracción total inteligente y cambio automático Steptronic de ocho velocidades. Es la opción diésel más equilibrada de la gama diésel, ya que por debajo está el 318d de 150 cv (desde 38.600 euros) y por encima el 330d (desde 53.600 euros) con motor de seis cilindros y 265 cv.

BMW ha mejorado la tecnología TwinPower Turbo en estos motores diésel de dos litros y cuatro cilindros para lograr unas mayores prestaciones a la vez que ajusta los consumos y las emisiones contaminantes. De este modo, el motor de 190 cv y 400 Nm de par, puede acelerar de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, con un consumo de tan sólo 4,2 l/100 km y apenas 110 gr/ km de CO2.

Nuevo BMW Serie 3 2019

En la práctica, y más concretamente en el caso del 320d Xdrive, estas cifras se traducen en una excepcional combinación de prestaciones y eficiencia. La capacidad de aceleración de este modelo, tanto desde parado como en recuperaciones, es realmente contundente. En este rendimiento no sólo interviene la potencia del motor, sino también la extraordinaria eficacia del cambio Steptronic de ocho relaciones y la capacidad de tracción total del sistema Xdrive. Sea cual sea a la velocidad que se ruede, la respuesta del coche al pedal del acelerador es prácticamente inmediata, con lo que siempre se disfruta de una buena potencia.

Por norma general estas prestaciones tienen como resultado un elevado consumo de combustible, pero no fue así en el nuevo BMW Serie 3, ya que en condicciones normales se conformó con algo más de 5,3 litros para recorrer 100 kilómetros. Pero este coche no está hecho para pasear…

El BMW Serie 3 es la gran referencia dinámica

Cada nueva generación del Serie 3 llega con la complicada tarea seguir siendo la referencia dinámica de su categoría. Un reto que, a nuestro juicio, se ha superado por séptima vez consecutiva.

Nuevo BMW Serie 3 2019

A simple vista ya queda claro que el nuevo BMW Serie 3 pretende potenciar su mejor virtud: la deportividad. La séptima generación de la berlina alemana es 85 mm más larga (4.709 mm) y 16 mm más ancha (1.827 mm), lo que le otorga un aspecto más imponete, además de ofrecer 41 mm más de distancia entre ejes (2.851 mm) y unas vías de mayor anchura (+43 mm delante y +21 mm atrás) para elevar su aplomo y agilidad en carretera.

Pese a ser más grande, el BMW Serie 3 es 55 kilos más ligero que su predecesor, lo que unido a un centro de gravedad más bajo, un bastidor y unas suspensiones más rígidas, y un reparto de pesos perfectamente simétrico, hacen que este coche se maneje como nunca. Es un auténtico placer para los amates de la conducción afrontar un tramo de curvas con este modelo. Parece que el Serie 3 lea la mente del “piloto” no sólo para responder a sus movimientos, sino incluso para avanzarse a ellos. La respuesta de la dirección es tan rápida y directa que el coche pasa allá por donde se fija la vista, y gracias al excepcional chasis del coche, el resto del viraje se dibuja con precisión milimétrica. Esta capacidad de respuesta hace que se goce de una gran seguridad al volante y por tanto el conductor pueda exprimir al máximo las prestaciones del coche.

Nuevo BMW Serie 3 2019

Esta perfecta armonía entre coche y conductor tan sólo quedaba empañada por el tacto del freno, que es demasiado esponjoso para un coche de estas características. A la velocidad que te permite rodar el Serie 3 se espera algo más de contundencia en la frenada para apurar más las curvas. No se le puede poner en cambio ningún pero a la salida de la curva, ya que el sistema de tracción total Xdrive de BMW te permite “jugar” tras cada viraje. Este avanzado sistema, además de evitar cualquier subviraje o sobreviraje si no acertamos con la aceleración y guiado exacto de la dirección, ofrece una capacidad de diversión extraordinaria ya que por defecto entrega más par al tren trasero para gozar de esa propulsión que se espera de un BMW. De este modo se logra una conducción más alegre y divertida.

Confort a lo grande

El nuevo BMW Serie 3 ha optimizado su dinamismo, sin descuidar el confort. Aunque es cierto que para lograr una mayor estabilidad y aplomo monta una suspensión de serie algo más dura que su predecesor, ésta en ningún momento llega a ser incómoda. Como pudimos comprobar en el trayecto de ida y vuelta a Madrid desde Valencia, las suspensiones absorben las irregularidades del firme de un modo algo más “seco” pero no por ello incómodo. En ningún momento echamos en falta algo más de permisividad en las suspensiones ni sentimos fatiga al volante.

Interior del BMW Serie 3 2019

Es más, la calidad de vida a bordo que ofrece esta berlina es digna de las clases superiores de la marca alemana. El Serie 3 no sólo cuenta con un habitáculo amplio, bien aislado y con una calidad de materiales extraordinaria, sino que además está dotado de la tecnología más puntera a la que tiene acceso hoy día BMW. Podemos encontrar sistemas que monta el Serie 7 o el X5 como: control gestual y por voz, conectividad total con el entorno del usuario y con los servicios BMWConnectedDrive , instrumentación completamente digital y personalizable, o los más vanguardistas sistemas de ayuda a la conducción. En este último apartado encontramos cosas que nos encantaron y nos decepcionaron a partes iguales. Nos pareció inmejorable el Parking Assistant opcional, que puede seleccionar automáticamente lugares de estacionamiento en línea o en batería, y maniobrar para entrar en ellos tomando el control de la dirección, la aceleración y los frenos y, si el modelo está equipado con la caja de cambios Steptronic de ocho velocidades, también de la selección de las marchas. Y no nos gustó, al igual que ya nos pasó con la prueba del BMW X5, el sistema de mantenimiento de carril. En vez de devolver al coche al centro del carril de forma progresiva cuando detecta que te acercas demasiado a sus límites, lo hace de un modo demasiado brusco. Esto hace que resulte algo incómodo disfrutar del sistema de conducción “semiautónoma” que ofrece el Serie 3 al combinar esta tecnología con la de velocidad de crucero adaptativa.

En definitiva, podríamos resumir esta prueba diciendo que BMW sigue manteniendo tras más de 40 años al Serie 3 como referencia dinámica de su segmento, con una séptima generación que gana en deportividad gracias a las elevadas prestaciones de sus motores, a la efectividad de su caja de cambios y merced a un chasis sencillamente excepcional, unido a la más vanguardista tecnología del mundo del automóvil.

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