El BMW i8 deja de producirse tras seis discretos años en el mercado

El i8, todavía considerado futurista, deja de producirse y BMW se centra en el siguiente paso de su marca eléctrica i, la llegada del iX3, el iNext y el i4

Àlex Soler » 17 de marzo, 2020

BMW deja de producir el i8, el deportivo híbrido que lanzó en 2014 para ser el segundo modelo de la familia electrificada i tras el utilitario i3. Con este vehículo, atracción de miradas, la firma bávara apostaba por la hibridación enchufable, una propulsión que actualmente está de moda gracias a las normativas de descarbonización europeas. Presentado en el Salón de Frankfurt en 2013, el i8 se basó en el prototipo i8 Spyder Concept mostrado un año antes. Poco cambió respecto a esa versión y en 2014 llegó al mercado en su silueta cupé. En 2017, tras una ligera actualización técnica llegó el i8 Roadster, su variante descapotable.

Con esta actualización se introdujo una batería con más capacidad para permitirle circular en modo 100% eléctrico durante 50 kilómetros. De rebote, con la mejora de la batería, su motor eléctrico aumentaba su potencia de 131 a 143 CV. Este propulsor se combinaba con un bloque tricilíndrico de 1.5 litros y 231 CV para un total de 374 CV de potencia. Con esta configuración, mejoró sus prestaciones para ser capaz de acelerar de 0 a 100 en solo 4,6 segundos. En marcha, el i8 destacaba por su fuerza y su empuje, gracias al par instantáneo del motor eléctrico, y por un dinamismo a la altura de superdeportivos más consagrados gracias al ajuste de su suspensión y a su bajo centro de gravedad. En combinación, ambos motores podían dar lo mejor de sí por menos de 2,5 litros cada 100 kilómetros, aunque sin batería se podía disparar, perdiendo además la fuerza del motor eléctrico, hasta los 14 litros.

Zaga del BMW i8 | Foto: BMW
Zaga del BMW i8 | Foto: BMW

Estéticamente, el BMW i8 rompió con todo lo establecido. Con una apariencia más propia de prototipo, podía parecer excesivamente atrevido, sobre todo en la zaga. Una combinación de líneas rectas, líneas curvadas, formas fluidas y ángulos conformaba una silueta que será difícil de olvidar. Se omitía la parrilla clásica, ya que el motor eléctrico, situado delante, no tenía necesidad de refrigeración y el de combustión, en posición central, ya contaba con sus propias entradas de aire tras el habitáculo. El interior, al que se accedía mediante un estrecho acceso a través de sus puertas de tijera, mantenía la coherencia con un diseño fiel a la marca, pero igualmente futurista, con muchas líneas y formas. El volante era exclusivo, con un logotipo rodeado por un círculo azul, igual que su cuadro de instrumentos digital. Como buen coche futurista, contaba con la tecnología más avanzada del momento, como el Head-Up Display, un sistema de infoentretenimiento intuitivo y sencillo y sistemas de seguridad como el control de crucero.

Rendimiento en el mercado

El principal problema del i8 siempre fue su precio. En España, la versión cupé arrancaba en 150.000 euros, mientras que la Roadster hacía lo propio en 160.350 euros, es decir, en un rango de precios en el que se mueven coches como el Porsche 911, que cuenta con versiones más potentes que el i8 a menor precio. BMW ofrecía la etiqueta ‘Cero emisiones’ de la DGT, un consumo contenido, un buen dinamismo y un diseño rompedor, pero competir con el 911 siempre es una misión complicada.

BMW i8 Roadster | Foto: BMW
BMW i8 Roadster | Foto: BMW

El año pasado, en Europa se vendieron 1.013 unidades del deportivo híbrido alemán, un 32% menos que el ejercicio anterior, y una cifra lejana a las 16.384 unidades matriculadas del superdeportivo de sus rivales de Stuttgart. En España, aunque mejoró un 21,74% respecto a 2018, el i8 solo contabilizó 28 ventas, mientras que el 911 cerró 2019 con 269 matriculaciones.

BMW cierra el capítulo del i8, tras cumplir con hitos tan particulares como el de convertirse en el Safety Car de la Fórmula E, y pasa a centrarse en los modelos que conformarán la familia i próximamente. De hecho, hasta 2023, BMW quiere lanzar 25 modelos electrificados, entre los que llegarán algunos 100% eléctricos como el iX3 y el iNext en 2021 y el i4 en 2022.

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